Descripción
San Uriel Arcángel aparece de pie, portando una coraza de combate en tonos plateados sobre una túnica y un manto de color azul oscuro, tonalidad asociada tradicionalmente con la verdad, la profundidad y el conocimiento divino. Su figura resalta por los contrastes de su cuidada policromía, que combina el brillo de sus alas doradas con los detalles metálicos de sus hombreras y grebas protectoras.
Con el brazo derecho elevado sostiene una antorcha con una llama encendida de forma vívida, que simboliza el fuego de Dios, la iluminación espiritual y la capacidad de disipar las tinieblas de la ignorancia o la confusión en la mente de los fieles. En su costado izquierdo, sujeto firmemente a su cinturón con un emblema leonado, destaca una espada envainada con empuñadura dorada que representa el discernimiento, la protección de la verdad y la justicia.
En la parte superior, sus grandes alas doradas desplegadas hacia atrás y la mirada serena pero firme de su rostro, ligeramente elevado, transmiten un sentido de guía, sabiduría y resguardo celestial. Toda la figura se asienta de manera estable sobre un cúmulo de nubes blancas que evoca su naturaleza celestial, rematado por una elegante peana rectangular de color oscuro con esquineras decorativas doradas.